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MediaTic: Nuestro nuevo proyecto con la FAD.

La tecnología está presente en nuestra vida cotidiana desde hace mucho tiempo, pero en los últimos años y sobre todo a raíz de la situación vivida los últimos meses, se ha vuelto protagonista de nuestro día a día. Como consecuencia de la pandemia, ha aumentado considerablemente el uso de los ordenadores, móviles, tablets y otros dispositivos electrónicos, ya que se han vuelto imprescindibles para sentirnos cerca de nuestros seres queridos, ir a clase, trabajar o aliviar el aburrimiento después de tanto tiempo en casa sin poner en riesgo nuestra salud ni la de los demás.

No hay duda pues de que la tecnología es una herramienta que puede resultar muy útil para facilitarnos la vida, sin embargo no es oro todo lo que reluce. La tecnología es, como hemos dicho, una herramienta, lo que implica que puede tener unos usos muy beneficiosos para el ser humano y otros muy perjudiciales. Muchas de las ventajas ya las conocemos: facilitan el acceso a la información, mejoran la comunicación, permiten acceder a nuevas formas de aprendizaje, son una fuente de ocio y entretenimiento… Ahora bien, ¿cuáles son los problemas que pueden acarrear?

Normalmente los más perjudicados por las TICs son jóvenes y adolescentes, ya que todavía no son conscientes del riesgo que conllevan y tienden a hacer un mayor uso del recomendado. Además, se encuentran en una edad caracterizada por dificultad para medir los riesgos, una gran necesidad de socializar o aceptación social y una falsa sensación de invulnerabilidad. Algunos de los problemas más comunes son:

– El uso excesivo e interferencia con otras actividades como dormir, estudiar, hacer deporte, etc.

Aislamiento social y retraso en el desarrollo de las habilidades sociales, lo cual puede resultar curioso al tratarse de tecnologías de la información, pero al acostumbrarse a interactuar a través de dispositivos electrónicos dejan de realizar otras actividades con grupos sociales de pertenencia.

– Falta de privacidad y difusión indebida de datos personales al no tomar las necesarias medidas de seguridad, poniendo en riesgo su intimidad.

– Favorece el sedentarismo y el sobrepeso, al tener acceso a un ocio sin apenas movilidad.

– Dificultad para conciliar el sueño, al estar navegando por la red hasta altas horas de la madrugada, lo cual está favorecido porque la luz azul de las pantallas es similar a la luz solar e indica al cerebro que es momento de estar despierto.

– Ciberbullying o acoso escolar a través de internet, ya que el anonimato y perfiles falsos favorecen el poder acosar a una persona sin tener que responder por ello, incluyendo humillaciones, chantajes, difusión de información, fotografías o vídeos privados, acoso sexual, etc.

– Grooming o acoso por parte de un adulto que busca ganarse poco a poco la confianza de un menor a través de internet para luego poder abusar sexualmente de él.

– Problemas de autoestima y distorsión de la realidad, pues muchas veces lo que se muestra en internet o redes sociales no corresponde con la realidad, sin embargo hay muchos menores que no son conscientes de que no es real y aspiran a unos ideales imposibles que conllevan problemas de autoestima que pueden derivar en trastornos de la alimentación, depresión, ansiedad, etc.

– Adicción a las TICs. Algunos adolescentes y jóvenes llegan a padecer ansiedad si no tienen acceso a internet o dispositivos móviles, generando una adicción a las nuevas tecnologías.

Así, la tecnología es necesaria y muy útil, pero es muy importante educar a los menores para que hagan un uso responsable de internet. Con este objetivo, hemos firmado un convenio de colaboración con la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción y hemos puesto en marcha el proyecto MediaTic, con el objetivo de fomentar el buen uso de las tecnologías y prevenir todos los problemas que pueden derivarse de las mismas. Para ello, fomentaremos la participación juvenil y serán los propios adolescentes y jóvenes quienes se formarán como mediadores de otros jóvenes para un uso responsable de las TICs, favoreciendo su desarrollo personal y social también en el ámbito online.

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¿Sabías que existe la adicción a la tecnología?

En la actualidad, el teléfono móvil, las tablets y los ordenadores se han convertido en una parte imprescindible de nuestro día a día. Esto no solo afecta a personas adultas, sino a niños desde muy pequeños a tener el control sobre las tecnologías, y muchas veces sin control del uso o del tiempo que le dedicamos a ellas. Esto puede derivar en problemas que a priori no pueden parecer graves, pero que repercuten negativamente en los comportamientos en la infancia y adolescencia.

Desde la Asociación, somos conscientes de la importancia de identificar y solventar este tipo de problemas, por lo que asistimos a un taller de herramientas para trabajar el uso abusivo de las nuevas tecnologías de los Servicios de Atención Adicionales de las Tecnologías de la Dirección General de la Familia, para poder aprender cómo afectan a los niños y de qué manera se pueden controlar o solucionar.

Una cosa tenemos clara y es que Internet ha cambiado nuestras vidas de manera innegable, llegando a la conclusión de que nos resulta difícil incluso estar un día sin el uso de alguna tecnología. Cuando este comportamiento se lleva al extremo y no podemos estar sin el móvil o la tablet,  hablamos de dependencia. Afecta más a adultos, pero cada vez se producen más casos en niños pequeños: uno de cada cuatro sufren trastornos de conducta o personalidad por causa de las tecnologías. Esto se debe a que casi un 50% de los niños menores de catorce años tienen un teléfono móvil propio, lo que provoca una dependencia mas temprana y crearse una vida paralela al exterior. Y lo grave de esta situación es que la gran mayoría no sabe que tiene dicho trastorno, o  no lo ven algo «tan grave» como para considerarlo como tal.

En el principio y durante la adolescencia, es muy importante el control de las tecnologías y de la conducta del niño/a, ya que en esta etapa el ser aceptado por los compañeros de clase y amigos es lo principal de su vida y es esencial para que se sientan cómodos con ellos mismos. Por ello, las tecnologías suelen usarse  para aparentar entre unos y otros y sentirse especial ante el resto, intentando mostrar en las redes un escaparate de su vida que muchas veces no corresponde con la realidad. Además, es una etapa difícil por que todos tienen el miedo a no encajar y ser rechazado, por lo que muchos jóvenes se encierran en sus tecnologías para sentirse en cierto modo abrigados por ellas y no sentirse solos.

Para intentar prevenir este aumento de dependencia de tecnología en los niños/a, en el taller nos dieron unas pautas para controlarlo de manera indirecta y detectar este uso abusivo de las tecnologías en niños y adolescentes. Se puede apreciar que alguien es dependiente de la tecnología cuando mira el móvil constantemente, se pone nervioso cuando no puede acceder a él, tiene comportamientos agresivos si se lo quitan, le crea ansiedad no tenerlo cerca, deja de lado otras actividades importantes para conectarse a Internet, se aísla socialmente, pierde la noción del tiempo, miente en relación a la red o para poder conectarse, etc.

Ante este tipo de comportamientos, lo ideal es limitar el uso de las nuevas tecnologías, fomentando las relaciones con las personas cara a cara y las actividades sociales como juegos o talleres. Animar a los niños y niñas a tener otras aficiones al aire libre o practicar deporte también es una buena zona de desconectar de móviles y demás dispositivos, o ofreciendo otras actividades alternativas como la lectura o juegos. Todo ello siempre se debe hacer de manera positiva, reforzando la comunicación y el diálogo y enfocando la tecnología de modo educativo.

En casa es muy importante colocar una zona común donde se sitúe el ordenador, para así controlar horarios de todos los miembros de la casa y no dar la opción de tener su propio ordenador en su cuarto. De esta manera también, es más fácil conocer dónde navega el niño/a y ayudarle en las dudas que pueda tener. También se deben limitar los contenidos a los que los menores tienen acceso, y pactar las horas de uso, evitando su uso durante las comidas. Otra medida a tener en cuenta, es controlar el tiempo que pasa el adulto con dichas tecnologías, es decir, no se puede inculcar unas medidas para controlar el uso de las tecnologías para los niños y luego que ellos vean a los mayores que viven pegados al teléfono móvil o el ordenador, ya que es algo antagonista a lo que quieres trasmitir.

Todos somos conscientes que la tecnología es un gran avance de la humanidad y que va a pasos agigantados. En muchos aspectos nos hace la vida más fácil y no se trata de prohibir su uso, sino de aprender a usarla correctamente y hacerlo con el debido control, especialmente con menores.

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