La Residencia Transitoria para población vulnerable de la Asociación Murialdo ha desarrollado una nueva actividad dentro del proyecto “Gastronomía, Memoria e Identidad”, una iniciativa que utiliza la cocina y la gastronomía como herramientas para trabajar la memoria, las raíces culturales y el sentimiento de pertenencia.
En el marco de este taller, las personas residentes han tenido la oportunidad de visitar un restaurante de la zona vinculado con la cultura y las tradiciones de algunos de los lugares de origen de los participantes. A través de los sabores, los platos y las recetas, la actividad ha permitido recuperar recuerdos, compartir experiencias y acercarse a momentos significativos de sus historias de vida.
La gastronomía se ha convertido así en un punto de encuentro para recordar, compartir y mantener vivas las raíces, generando espacios de diálogo y convivencia. Además, la experiencia ha continuado más allá de la visita al restaurante, con la recreación de algunas de las recetas en los propios hogares de la residencia.

La cocina se presenta, de este modo, como un espacio de conexión con la propia identidad y con las historias personales de cada participante. Los alimentos, las recetas y los recuerdos asociados a ellos permiten reconocer la diversidad cultural presente en la residencia y poner en valor las experiencias y conocimientos de las personas que la integran.
El proyecto “Gastronomía, Memoria e Identidad” contribuye al desarrollo de espacios que favorecen la memoria, la identidad y el sentimiento de pertenencia, al tiempo que promueve el crecimiento personal, la participación y el empoderamiento de personas en situación de vulnerabilidad.
