
Los jóvenes de la Asociación Murialdo participaron esta semana en una actividad práctica de prevención del consumo de alcohol organizada en colaboración con el Centro de Atención Integral a las Drogodependencias (CAID) de Getafe. La iniciativa tuvo lugar en las instalaciones del propio centro, donde el equipo profesional preparó un circuito con dinámicas deportivas y retos diseñados para mostrar, de forma vivencial, los efectos del alcohol en la percepción y el equilibrio.

Durante la jornada, las educadoras del CAID utilizaron gafas de simulación que reproducen el deterioro de los reflejos y la distorsión visual asociada al consumo de alcohol. Equipados con ellas, los chicos y chicas afrontaron diferentes pruebas, como caminar en línea recta, esquivar obstáculos o completar pequeñas tareas de precisión. La experiencia permitió comprobar de primera mano la dificultad para mantener el control corporal cuando los sentidos se ven alterados.

Al finalizar el circuito, se abrió un espacio de diálogo en el que las profesionales del CAID profundizaron en los riesgos reales del consumo de alcohol en edades tempranas. También abordaron temas como la presión social, los mitos que aún persisten en torno a esta sustancia y la importancia de apostar por alternativas de ocio saludables. La actividad concluyó con una puesta en común en la que los jóvenes compartieron reflexiones y aprendizajes surgidos a lo largo de la experiencia.



